Cómo mantener el agua de tu piscina limpia sin depuradora
Aprende a cuidar el agua de tu piscina fácilmente y sin depuradora, con resultados sorprendentes.

¿Te parece imposible tener el agua de tu piscina limpia sin tener una depuradora? Pues nada de eso: con disciplina, buen humor y unos cuantos consejillos prácticos, puedes lograrlo. Sí, sin sistema automático, el agua de tu piscina puede ser también cristalina.
¿Qué ocurre si no usas depuradora en tu piscina?
Sin depuradora, el agua se estanca y acumula suciedad. ¿Qué ocurre entonces?
- Proliferan las algas, las bacterias y los microorganismos.
- El agua se vuelve turbia, maloliente y comienza a tener un color verdoso.
- Tienes un mayor riesgo de sufrir irritaciones en la piel y en los ojos.
- Vas a tener que hacer un mayor esfuerzo físico y químico para mantenerla en buen estado.
¿Cuánto dura el agua sin depuración continua?
Depende del clima, la exposición al sol y el uso.
El agua puede aguantar en condiciones aceptables entre una y dos semanas, siempre que hayas limpiado a mano la piscina con productos químicos y tengas una cubierta para evitar que las hojas, la suciedad y los bichitos no ensucien más el agua.
Ten en cuenta que cuanto menos tiempo pase entre limpieza y limpieza, mejor.
¿Vale la pena mantener una piscina sin depuradora?
Pros:
- Tienes una menor inversión al comienzo y menos gastos en mantenimiento técnico.
- Tú eres el que controla el proceso y los productos que utilizas.
- Es perfecto si tienes una piscina desmontable pequeña.
Contras:
- Está claro que tu piscina requerirá más tiempo de mantenimiento y rutinas diarias.
- Si te descuidas, será más probable que el agua pierda su equilibrio químico.
- No es muy práctico si tu piscina es grande o vives en una zona muy cálida.
Ahora te toca decidir: si disfrutas haciéndolo tú mismo, ¡apuesta por la limpieza manual!
Productos esenciales para cuidar el agua sin depuradora
Te presentamos los productos básicos que vas a necesitar para mantener el agua de tu piscina bajo control:
- Cloro (preferiblemente de disolución lenta con floculante) para desinfectar el agua y agrupar la suciedad.
- Algicida, para evitar que salgan esas algas traicioneras.
- Reguladores de pH: mantenerlo entre 7,2 y 7,6 es clave para que el cloro sea verdaderamente efectivo.
- Floculante: ayuda a juntar partículas y facilita su recogida manual.
- Bicarbonato de sodio: es el truco casero y, por supuesto, más económico para subir el pH (≈180 g por cada 10 m³) y ayudarte a evitar la aparición de algas y olores.
- Algunos aliados caseros pueden ayudarte: el vinagre de sidra para reducir el pH, la lejía sin aditivos ni perfumes como desinfectante (dejando pasar 24 horas antes de bañarse) e incluso la vitamina C para neutralizar el hierro y los olores químicos.
Limpieza del fondo y paredes sin sistemas automáticos
Sin alma mecánica, esto es lo que puedes hacer:
- Usa un skimmer, red o recogehojas para quitar hojas, insectos y residuos flotantes.
- Cepilla las paredes y el suelo con un cepillo manual para desincrustar la suciedad.
- Aspirador manual: con mango telescópico y manguera, lo usas para recoger la suciedad del fondo después de que el producto floculante haya juntado toda la porquería en el suelo de la piscina.
- Limpieza frecuente: lo ideal es 3 o 4 veces por semana en versión “ligera”, y una limpieza en profundidad a la semana.
- Cubierta o lona: evita que caigan hojas, bichitos y polvo. Además de reducir la evaporación y la proliferación de algas.
Rutina de mantenimiento para piscinas hinchables y tubulares
Tu rutina relajada, pero efectiva para tu piscina desmontable:
Diaria o después de cada uso:
- Retira residuos con la red.
- Ajusta el pH y el cloro si es necesario.
Semanal:
- Cepilla paredes y fondo.
- Aplica cloro lento o algicida.
- Revisa el pH (7,2–7,6) y la alcalinidad.
- Si ves el agua turbia, échale floculante y aspira.
En fin de semana:
- Cambia parcialmente el agua si la ves sucia.
- Usa bicarbonato o productos caseros. Mídelos antes de añadirlos.
Cuando no se usa:
- Cubre la piscina.
- Revisa los niveles químicos al menos 2 veces por semana.
Prevención: cómo evitar que el agua se deteriore
- Cubrir la piscina cuando no la estás usando, ayuda muchísimo.
- Dúchate antes de entrar en el agua. Eso reducirá la suciedad orgánica y el efecto de las cremas.
- Cuida los niveles de alcalinidad y dureza para evitar fluctuaciones del pH.
- Revisa el agua regularmente con un kit de análisis (cloro, pH, algas…)
- Es mejor que uses pequeñas dosis de producto más a menudo que grandes dosis muy de vez en cuando.
En resumen:
Mantener una piscina sin depuradora es perfectamente posible, especialmente si es una piscina desmontable pequeña. Vas a necesitar un poco de planificación, herramientas básicas, constancia y algo de cariño. Con unos cuidados básicos y los productos adecuados, incluso los caseros, podrás mantener el agua limpia y segura de forma sencilla… ¡y sin necesidad de recurrir a tecnología automática!
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